Capacitación y Asesoramiento
Investigación y Servicios

DE MIRAS BUENAS, CORRECTORES DE PARALAJE, OJOS, TELEMETROS Y OTRAS CUESTIONES AFINES

17/05/2012

De miras buenas, correctores de paralaje, ojos, telémetros y otras cuestiones afines.

De vez en cuando me doy alguna vuelta por el foro de óptica en la pagina de Fullaventura, y si hay algún tema que me interesa entro a leer. Aparte de las revenidas y aburridas peleas de cual es la mejor mira, se plantean temas muy interesantes. Las recomendaciones que allí se hacen cuando se presentan estas discusiones, normalmente llevan a alguien con experiencia a recomendar observar por varias miras, varios observadores en las mismas condiciones (nada mas errado) y normalmente en miras de cierto rango se llega a la conclusión de que no hay diferencias entre unas y otras, (como no podía ser de otra forma por el tipo de método utilizado) se llega a la conclusión que en cierto rango, “son todas iguales de buenas”.

También en relación al desarrollo de esta nota, pude ver hace poco, que alguien preguntaba si un corrector de paralaje se puede utilizar como telemetro, luego de varios posteos uno de los muchachos parece ser que se contacto con alguien muy importante y entendido del exterior y le dio una escueta explicación al respecto que si bien es valida no aclara el asunto, ni el porque de las cosas, ya que el análisis es bastante acotado y carente de un montón de consideraciones que trataremos de explicar, y que como verán, es imposible por su extensión, de exponerla en el foro, aunque quisiera. Me gusta explicarlo con todo el rigor sin presuponer que el que lo va a leer no va a entender.

Ahora bien, la pregunta que me hago siempre: ¿Cómo explicar este tema fácil y sin aburrirlos?,y la respuesta que me doy siempre: Trataremos de hacerlo lo mas comprensible posible.

Nota del autor: Para una mejor comprensión del texto se sugiere acompañar la lectura de la nota principal leyendo las “palabras claves” cuando algún termino o alguna definición
no se conoce, la sección “palabras claves” se encuentra al final de esta nota.

Convengamos que cualquier persona sin problemas visuales graves está en condiciones de observar objetos con un aparato de óptica, lo puede hacer con un microscopio, con un anteojo terrestre, con un visor, con una mira telescópica o con un binocular, por ejemplo. O sea, Se podría decir que cualquier persona sin problemas visuales graves podría observar con una mira o un binocular, o cualquier otro aparato. Esto en realidad es cierto y es un aspecto que es fácil observar dentro del ejercicio de la profesión y la afición .
Pero estas afirmaciones no implican que estas acciones den resultados correctos, sobre todo cuando de instrumentos ópticos de precisión y de medición se trata, pues ahora, de
que manera y con que calidad se ve una imagen, es una cuestión sobre lo que hay mucho que hablar.

En rigor, no existen textos donde se exponga con claridad los límites de construcción, tolerancias ópticas, propagación de errores y otros aspectos que pasan desapercibidos cuando se comienza a estudiar el porque de las discrepancias en las calidades de imagen observadas o en las medidas arrojadas por estos aparatos cuando distintos observadores, o el mismo en diferentes momentos, observa o mide la característica para lo que fue diseñado el aparato. Y por supuesto no son datos que los fabricantes provean. Casi todas mis notas están basadas en la generalidad del funcionamiento de los aparatos, y estos dos temas que mencionara mas arriba, que parecerían no tener relación entre si, en realidad, difunden entre los usuarios, el mismo error .

Muchos cazadores y tiradores usuarios de aparatos ópticos, consideran el tema del enfoque algo trivial, en muchas ocasiones anteponen la “experiencia” ante el conocimiento de cómo genera la información el instrumento, minimizando en muchos casos las consecuencias. Consideremos además que la teoría de los sistemas ópticos nos permite conocer las relaciones básicas entre los componentes de los instrumentos ópticos, sus propiedades cuantitativas, características de diseño y también una idea general del comportamiento de estos con respecto al fenómeno de transferencia informativa. Por lo tanto hemos de deducir o considerar que haber mirado o haber tenido muchas miras no convierte a nadie en un experto en el tema, a lo sumo desde su posición pude dar su parecer u opinión, pero no asegurar o recomendar algo en forma categórica, y me incluyo en esta apreciación.

Y esta cuestión (como siempre) arranca con una anécdota sobre un estudio al respecto del tema que nos ocupa, para no hablar porque si, y darle el respaldo correspondiente a las cosas que decimos y escribimos:.

En el año 2000 tuvimos que presentar con algunos compañeros de facultad una investigación sobre el tema de observación y tomas de medidas en aparatos ópticos (en realidad el
trabajo tiene otro nombre mucho mas técnico que no viene al caso) Por supuesto lo capitalice y lo adapte al tema que nos ocupa: las miras y las ópticas de caza y tiro. Basados en un anterior trabajo al respecto de mi profesor y luego mi jefe y mi colega, el Dr. Fernando Gesto (verdadero capo de la óptica instrumental, pero sobre todo de desarrollos ópticos)
Con otros compañeros y colegas, hicimos un trabajo de investigación experimental con método científico al respecto.

En dicho trabajo tratábamos de demostrar, los errores operativos de la persona que opera cualquier aparato óptico, pero la cosa derivó en una conclusión mucho mas interesante.
Lo que proponíamos era la hipótesis de que la causa del error en las calidades de las imágenes observadas y la toma de medidas con aparatos ópticos, sería operativa, y que esta
podría depender de factores tales como por ejemplo:
1-El operador no respeta la posición de menor vergencia determinada por el sistema óptico e involucra poder positivo (con su ojo) en el mismo.
2-Podría ser la consecuencia de la distancia variable entre el ojo del observador y el ocular, (eye relief) o que el operador no estuviese mirando con el ojo dominante.
3-La causa del error podría provenir de un observador amétrope, o bien de un observador emétrope que involucra vergencia proveniente del ojo en el sistema.
4-La causa del error dependería de la falta de conocimiento del funcionamiento del instrumento.
Fue algo parecido a lo que realice para demostrar “la luminosidad de las miras” publicado bajo ese nombre y que tanto les gustó a los lectores, pero con rigor mas científico.

Para realizar el experimento, Se hizo la selección de los patrones ópticos a utilizar, estos fueron bolillas de rulemán marca SKF, certificadas, entre los siguientes diámetros: 10 mm
y 20 mm. Los controles se efectuaron con un calibre milesimal marca Digimess y un comparador milesimal marca Messner. Estos patrones se clasificaron en función de su diámetro
de mayor a menor. Se eligieron a los operadores y cada operador debió tomar 5 lecturas de cada patrón, volcando los resultados en mm. en una planilla, algo mas o menos parecido a lo que un forista sugirió en un posteo para hacer comparaciones de miras “in situ” La sugerencia es valida, el método de llevar registros hechos sobre un mismo evento, por varias personas diferentes es importante y positivo. No así el método de comparación sugerido.
Las 5 lecturas de cada patrón se tomaron consecutivamente, entre las de cada patrón hubo un descanso de 5 minutos, (y este tiempo de relajación, es sumamente importante).
Se seleccionaron profesionales con distintos grados de experiencia, a los cuales se les entregaron las esferas patrones, utilizando cada uno su propio método de calibración de acuerdo a la experiencia personal y profesional.
 

Recopilamos los datos y comparamos,….. los resultados fueron sorprendentes, se pudo evaluar que a pesar de contar con “experiencia” y conocimiento, los valores de los radios de curvatura de las esferas tendieron a ser más planos (menores a los reales en valor absoluto). Pudimos evaluar que los distintos niveles de experiencia, capacitación y profesionalismo; NO nos daban valores más cercanos al del plano patrón.

Todas estas observaciones, con respecto a la posición de las miras, y la ubicación de la imagen, no se pueden realizar con un método subjetivo (mirar a través del aparato y decir
“este se ve mejor”) por eso puse mas arriba “nada mas errado”. Que alguien piense que puede ser así, es un problema, y a continuación explicare porque.

En los correctores de paralaje sean frontales o laterales sucede lo mismo que sucedía en nuestro aparato objeto del trabajo o experimento que aquí les cito: el plano de enfoque teórico, es decir la línea sobre la cual se deberían efectuar las lecturas en el corrector frontal, corresponden al foco del objetivo. Lecturas por sobre este valor indican que la imagen provista por el instrumento están a una distancia menor a infinito, lecturas por debajo implican conjugados virtuales, es decir que no es posible la formación de imágenes observadas sino se compensa el instrumento con efecto óptico positivo del propio ojo del observador, y aquí se suscita otro tema que desarrollaremos mas adelante: ¿Qué ojo es el que mira por el visor? ¿Qué edad tiene el observador? ¿Qué condición tiene su ojo? .Mucho mas importante que la hora, las condiciones de observación, etc, etc, por lo tanto por mas que se tenga experiencia existe una gran diferencia entre: mirar, observar y ver, estas cosas no se pueden evaluar en el campo, Guste o no guste,

 Sí, se necesita para ciertas aseveraciones contundentes y categóricas de un laboratorio para poder determinar ciertas cosas, ¿A que vienen las preguntas de mas arriba? Bien,
los resultados que arrojó el trabajo fue el siguiente:
Evaluando a los observadores EMETROPES (personas que no tienen ningún tipo de problema visual) estos muestran una excesiva tendencia a enfocar en un punto distinto al de
menor vergencia, tomando estas acomodaciones involuntarias, toman valores máximos al principio de las mediciones para ir disminuyendo paulatinamente pero sin llegar a los valores óptimos.
El motivo de esta especial forma de registro se debe a que el ojo puede observar las imágenes provistas por el aparato en los distintos planos que existen entre su punto próximo y su punto remoto sin solución de continuidad y que el sistema óptico (la mira en este caso) puede proveerlas en las mismas condiciones. Por medio de una cámara adosada al aparato en cuestión, pudimos reconocer dos posiciones criticas, la primera es cuando el elemento de referencia, el retículo, está colocado entre el foco y el vértice de la lente objetivo, aquí siempre existirá la posibilidad de encontrar imagen nítida ya que el desplazamiento del retículo (error de paralaje, ver nota al respecto) será compensado con seguridad en gran parte por la acomodación del ojo. La segunda posición limite es cuando el retículo esta por delante del foco, pero en esta condición el operador no puede restar poder óptico a su aparato visual y por lo tanto no verá imagen nítida alguna, aunque el crea que si, prueba de ello son las miras que llegan a reparación con el ocular enroscado a fondo (tal como lo puso el chino que embaló la mira, pues de otra manera no entra en la caja) sin embargo el dueño no sabe que el ocular se regula y ha cazado o tirado siempre así pensando que “veía” bien. Ahora, si desde esta ultima posición acercamos el objetivo, por medio del regulador de paralaje de manera que el retículo este sobre el foco, en este punto se proveerá la primera imagen visible, pero sin haber estimulado el mecanismo de acomodación del ojo, con imágenes especialmente nítidas y susceptibles de ser observadas.

Todas estas observaciones, con respecto a la posición de los retículos y los objetivos, y la ubicación de la imagen, no se pueden realizar con un método subjetivo, y me refiero a solo mirar a través del aparato un poste en una aguada a la noche. En nuestra investigación, teniendo en cuenta que la información obtenida en forma experimental se corresponde con los datos teóricos referidos, se monto en el banco óptico un aparato para su medición y evaluación.  

Entonces se coloco en lugar del ocular un sistema que permitió adaptar un pequeña pantalla bajo un microscopio de transmisión, pudiendo así evaluar nosotros, la nitidez de la imagen que el observador veía en el aparato, pero en una pantalla.
Al cambiar los patrones (las bolitas de ruleman), dejando fija la distancia, ya que no puede introducir error en el espacio imagen al buscar la nitidez de la imagen, se comprueba de
esta forma que el comparador siempre se movió a la misma distancia, o sea que el desplazamiento por cada dioptría que midió el aparato es lineal, De esta manera se puede independizar el error que produce el observador cuando opera el aparato, de la imagen que produce el mismo instrumento. Entonces, le indicábamos al operador que enfocara el aparato y nos avisara cuando veía nítido, mientras nosotros veíamos la imagen aislada de los errores inducidos por el manejo y la vista del operador, en la pantalla.

El resultado fue que a imágenes completamente desenfocadas, que nosotros observábamos en la pantalla, el operador decía que “veía bien” y esto se observó sobre todo, en muchachos jóvenes, donde el poder acomodativo de sus ojos logró impresionarnos. Entonces, ahora y evaluando estas cosas que se explicaron, yo les pregunto: ¿es posible
utilizar el corrector de paralaje de las miras como telemetro? Quien mira por ellas? Quien define la mejor imagen? Que error operativo se añade? Que edad tiene el observador? ¿tiene astigmatismo? Es miope? usa anteojos? Sabe que tiene astigmatismo? Posee un principio de cataratas? Lo sabe? etc, etc, Por algo, mis amigos, existen los telémetros.

Una medición con un aparato de estos con errores a 500 o 600 mts casi ínfimos no depende en nada de la edad del cazador, ni de su vista, ni de la posición del ocular, ni de su experiencia, ni de lo que comió la noche anterior, ni de la pastilla para la presión, etc. Etc. Se debe tener presente que para verificar y poder asegurar esto que les digo, y teniendo en cuenta el diseño del instrumento de nuestro experimento se aislaron todas las variables y constantes. Las variables propias del instrumento de medida, y el contorno instrumental fueron aislados, teniendo en cuenta el marco teórico, además se desarrollo un método de control de las variables involucradas en el proceso de observación que no viene al caso comentar, pues esto se haría mas denso y demasiado extenso.

Al comprobar esto se pudo establecer un método para enfocar y es claro que se torna imprescindible atacar a la mira desde su punto de menor vergencia, o por decirlo en términos
más elementales, alejarlo totalmente y acercarlo paulatinamente hasta ver la primera imagen, no dándole al ojo la oportunidad de acomodar. O sea: Siempre hay alguien que puede
enseñar a mirar, como mirar y que hay que ver. Con este experimento llevado a nuestro campo concluimos en que:

Para los cazadores o tiradores MIOPES el exceso de poder en su sistema visual hace que el retículo (el testigo utilizado por nosotros) se “desplace” una distancia tal que la primera imagen provista por el conjunto se ubique en su punto remoto, esta posición será por lo tanto el origen de las lecturas u observaciones, se observa como la línea de mejores enfoques asciende, justamente para compensar este exceso de vergencia.

Las lecturas de los operadores HIPERMETROPES muestran que el conjugado es virtual para el punto remoto, ya que para ver a infinito deben acomodar, esto implica que las desviaciones sobre la línea de referencia sean menores, ya que la variación disminuye en la misma proporción que su ametropia y si bien las lecturas aparentemente son más estables porque se ubican a ambos lados de la línea de referencia de las distancias grabadas en los correctores de paralaje, el error introducido es errático y difícil de prever. Esta pseudo estabilidad se debe que al no poder enfocar imágenes cercanas, ya que usó parte del poder positivo de la acomodación, el mismo error es trasladado al otro extremo de la escala para ver con mayor confort, y si bien las desviaciones tienen distinto signo matemático, el valor absoluto de error es igual que en el caso anterior, por lo tanto el método de enfoque es también valido en este caso, observen o no con sus anteojos, aunque en este ultimo caso pasara lo mismo que en los miopes.

Los observadores PRÉSBITAS poseen el mecanismo de la acomodación disminuido, (los viejitos que ya pasamos los 40) por lo tanto las lecturas provistas por ellos/nosotros muestra una incuestionable estabilidad. Si no ven bien, deben enfocar hasta hacerlo correctamente.
Asi que pasar los 40 tiene sus ventajas. Peeero…… (siempre hay un pero!!) la mira telescópica simula la visión de lejos, no de cerca, o sea que a pesar de haberlos medido en
este experimento, los présbitas, quedan fuera de competencia en este estudio aplicado a las miras, Por lo tanto quiero decirles a los señores que veo en los polígonos mirando por la mira con sus anteojos de lectura, que están haciendo las cosas muuuuuy mal, Independientemente del método utilizado y por sobre la recta de referencia de acuerdo al grado de su ametropia.

En un caso tomado en nuestra experiencia de 4 dioptrías, no hay prácticamente desenfoque y así otros ejemplos que nos llevan a la conclusión que para evitar el error de enfoque alguno, las lecturas o visión de las imágenes deben ser independientes de la acomodación poca o mucha que el ojo del observador posea, que alguien piense que por tener experiencia puede desacreditar estudios y métodos científicos de análisis y correcciones no indica que eso se corresponda con la realidad, para utilizar un termino de moda, es solo una sensación.

Estudios de este tipo y mucho mas elevados hacen que haya fábricas que produzcan una mira telescópica y otras que producen tubos metálicos con vidrios (a veces) adentro, a los que también se los denomina comúnmente “miras telescópicas” Resumiendo, chiste al margen, debido a esto que hemos escrito aquí, existe una gran diferencia entre ver nítido a través de un aparato y que el mismo, este enfocado, y consecuentemente “leer” en una escala la distancia al blanco.

Ver nítido y estar enfocado son dos aspectos que NO se corresponden. Entonces, Para “ver bien”: una mira telescópica buena y para medir distancias: un telemetro.

Les dejo las dos preguntas del millón, luego de leer todas estas cosas que puse aquí:
¿piensa ud. que un corrector de paralaje puede, no hablemos de suplantar, pero si de “utilizarse como” un buen telemetro? Son todas las miras iguales de buenas? Buenas observaciones y mejores tiros.

                                                                   Profesor Salvador Daniel Patti
                                                                      Licenciado en Óptica Oftálmica
 

AGRADECEMOS LA COLABORACIÓN DE NUESTRO AMIGO, EL LIC. SALVADOR DANIEL PATTI.

Palabras Claves (Algunas extraídas de Wikipedia para mi mayor comodidad y una mejor comprensión por parte de los lectores) :
Emetropía
Se denomina emetropía, a la condición oftalmológica ideal. De manera que el ojo sin hacer esfuerzo o sin ayuda de lentes, logra converger por refracción los rayos lumínicos con origen en el infinito, enfocando justo sobre la retina, de esta manera el ojo transmite por el nervio óptico al cerebro una imagen nítida para una correcta visión. Se habla por tanto de ojo emétrope cuando no existe defecto de refracción. La circunstancia contraria, es decir la existencia de defectos de refracción se llama ametropía. Etimologicamente proviene del griego, y significa vista proporcionada.

Ametropía:
Se conoce como ametropía cualquier defecto ocular que ocasione un enfoque inadecuado de la imagen sobre la retina, causando por lo tanto una disminución de la agudeza visual. El termino ametropía tiene el mismo significado que "defecto o anomalía de refracción ocular". Un ojo amétrope tiene un defecto de refracción en contraste con un ojo emétrope o que enfoca de forma adecuada.
Los defectos de visión que provienen de problemas de refracción del ojo suelen ser defectos congénitos, aunque en la minoría de los casos pueden ser adquiridos con el tiempo, por diversas razones. Cuando los defectos de refracción son congénitos, se les denomina ametropías, Las principales ametropías son la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo, en todas ellas el deficit de agudeza visual se corrige con el uso de lentes correctoras. Este reflejo también llamado motor permite a un ojo ver correctamente tanto los objetos cercanos como los lejanos.

Acomodación:
Para que una imagen se forme nítidamente en el ojo, es necesario que los rayos lumínicos converjan sobre un punto concreto de la retina, la mácula retiniana. Por defecto, los rayos
que provienen del infinito o que inciden paralelos sobre el ojo (en óptica se considera que provienen de una distancia mayor de cinco metros) son enfocados por el sistema de lentes
(córnea y cristalino) del ojo emétrope en la mácula. Cuando la distancia a la que se encuentra el objeto es menor de cinco metros, la imagen no se forma en la mácula, sino detrás, y aparece desenfocada, lo cual es el estímulo que inicia el reflejo de acomodación, que acaba con la contracción del músculo ciliar, que a su vez provoca un aumento de grosor diametral del cristalino, un cambio de curvatura, un mayor poder de convergencia y, de esta manera, un enfoque correcto en la mácula retiniana (La mácula (del latín macula = mancha) es la zona de la retina especializada en la visión fina de los detalles, nos sirve entre otras cosas para poder leer y distinguir las caras de las personas.)

Miopía:
La miopía, del griego myops formado por myein (cerrar los ojos) y ops ojo, es el estado refractivo en el que el punto focal se forma delante de la retina cuando el ojo se encuentra
en reposo, en lugar de en la misma retina como sería normal; inverso por lo tanto a la hipermetropía, en el que la imagen se forma por detrás de la retina. Es un exceso de potencia de refracción de los medios transparentes del ojo con respecto a su longitud, por lo que los rayos luminosos procedentes de objetos situados a cierta distancia del ojo convergen hacia un punto anterior a la retina.
Una persona con miopía tiene dificultades para enfocar bien los objetos lejanos, lo que puede conducir también a dolores de cabeza, estrabismo, incomodidad visual e irritación
del ojo.
La miopía es un defecto de refracción o ametropía. Es frecuente pero no es el problema visual más común en el mundo, pues este lugar lo ocupa otra ametropía, la hipermetropía.

Hipermetropía:
La hipermetropía es un defecto ocular que consiste en que los rayos de luz que inciden en el ojo procedentes del infinito, se enfocan en un punto situado detrás de la retina, en lugar de en la misma retina como sería normal. La consecuencia es que la imagen es borrosa y puede existir por lo tanto una falta de agudeza visual.
Es un defecto muy frecuente, aunque no es progresivo ni tiene repercusiones graves, se trata mediante el uso de lentes correctoras.
La hipermetropía, la miopía y la presbicia (vista cansada) son los principales defectos de refracción o ametropias.

Presbicia:
La presbicia (del griego "anciano"), también denominada vista cansada, es un defecto o imperfección de la vista que consiste en la disminución de la capacidad del enfoque del ojo.
Como consecuencia existe dificultad para ver nítidamente los objetos cercanos.
El ojo para poder observar claramente los objetos próximos, necesita realizar una modificación en la forma del cristalino, mediante el trabajo de los llamados músculos ciliares. Con
el paso de los años el cristalino disminuye su capacidad de adaptación (pierde flexibilidad) y de esta manera no puede enfocar con nitidez los objetos cercanos. Este defecto se corrige con lentes convexas para suplir la falta de acomodación.

Vergencia
Movimiento binocular en el cual ambos ojos se mueven de forma sincrónica y simétrica en direcciones opuestas.

Ojo director u Ojo Dominante:
El procedimiento de la prueba para la determinación del ojo director, o dominante, es el siguiente: Se hace un círculo con los dedos (o un pequeño círculo en una hoja de papel o
cartulina), se extienden los brazos al frente y se trata de localizar un objeto lejano previamente determinado, a través del agujero, finalmente cerrando primero un ojo y después el
otro se determina con cual es visto dicho objeto. El ojo con el cual se ve en el centro del círculo es su ojo dominante La mayoría de los tiradores apuntan con su ojo dominante, que coincide con su mano dominante, pues sólo alrededor de un 15% de la población tiene el ojo dominante al lado contrario de la mano dominante y los tiradores de este grupo tienden a darle prioridad a la mano dominante antes que al ojo dominante. Las figuras siguientes muestran dos maneras de determinar el ojo director o dominante.


AGRADECEMOS LA COLABORACIÓN DE NUESTRO AMIGO, EL LIC. SALVADOR DANIEL PATTI.

Profesor Salvador Daniel Patti
 
Licenciado en Óptica Oftálmica
Universidad de Morón
Facultad de Ciencias Exactas, Químicas y Naturales
Departamento de Óptica
Cátedra de Física General
Cátedra de Óptica Física
Prof. A cargo de los laboratorios de Interferometría, Radiación Laser y Visión Nocturna
Titular : Laboratorio Optico LASERHAWK 
 

 

Visitantes: 1405179
Diseño Web Rosario